Instructivo de Apnea de sueño

En los últimos tiempos, cobró importancia el estudio y tratamiento de la apnea obstructiva de sueño.
Se trata de una enfermedad en la que se produce un colapso u obstrucción en la vía aérea superior cuando la persona duerme, produciendo un sueño fragmentado.
En general los poseedores de la enfermedad, se tratan de personas obesas o excedidas de peso, roncadores que interrumpen la respiración durante breves lapsos que se repiten a lo largo de la noche.
Quien suele alertar acerca de esto es la pareja ( o los padres en caso de los niños), quienes se asustan al escuchar que la otra persona no respira en esos momentos.
La falta de oxigenación repetida, produce un sinnúmero de alteraciones que van desde la somnolencia durante el día por falta de descanso, la falta de atención en el colegio, irritabilidad, etc, pudiendo incluso ser hasta mortal.
En los Estados Unidos, todos los choferes profesionales deben someterse a un estudio para descartar la presencia de la enfermedad, a fin de reducir la posibilidad de accidentes al volante.

Básicamente las obstrucciones pueden hallarse en tres áreas: en la cavidad nasal ( tabique desviado, cornetes hipertróficos, etc); en la orofaringe ( paladar blando, lengua grande) y en la hipofaringe ( base de la lengua).

Cuando se presentan algunos signos clínicos que la caracterizan, se realizan estudios para llegar a su diagnóstico. Usualmente se realiza un estudio del cavum por medio de la fibroscopía, radiografías con cefalogramas faríngeos, y una polisomnografía, que se realiza en un laboratorio de sueño.

Su tratamiento varía según el tipo de hallazgos encontrados, siendo seguido mundialmente el Protocolo de la Universidad de Stanford.
En caso de presentar obstrucciones nasales o en el paladar, el otorrinolaringólogo trata las mismas.
Luego, el paciente puede requerir de placas de adelantamiento mandibular para mejorar el pasaje de aire.
También se utilizan unos aparatos denominados CPAP ( o VPAP) que impulsan el paso de aire a presión mientras la persona duerme.
Cuando los pacientes no toleran este tipo de aparato por la incomodidad que estos producen, y en otros casos de mayor gravedad, se puede optar por la cirugía.
La misma consiste en realizar un adelantamiento bimaxilar ( y a veces mentoniano), que permite abrir el diámetro de las vías aéreas en forma considerable.

La elección del método quirúrgico máxilofacial no es caprichosa, y se encuentra encuadrada dentro del protocolo mencionado, proporcionando un tratamiento exitoso que fluctúa en alrededor de un 90% de los casos.

Imágenes pre y post donde se observa la ampliación de la vía aérea y la posición del hueso hioides