Instructivo PostOperatorio

Luego de la cirugía que se le acaba de realizar se pondrán en funcionamiento una serie de mecanismos tendientes a su recuperación.

En las primeras horas, un coágulo se formará en la herida, protegiéndola y comenzando con el proceso de cicatrización. Por ese motivo, el cuidado del mismo es importante mantener la gasa mordida firmemente, sin masticarla, como mínimo durante las primeras dos horas, es fundamental. Retirada la misma, se notará la saliva de color rosado. Esto es normal, incluso puede llegar a manchar la almohada por la noche, continuando con este proceso durante los primeros días.

La sutura realizada, colabora para que el coágulo se mantenga en su sitio, y disminuye el riesgo de hemorragias. Si notara que gotea sangre oscura y espesa de la herida, enjuague la boca hasta poder identificar el sitio donde sangra, y coloque sobre el mismo gasa esterilizada, volviendo a morder, pudiendo incluso dormir con la gasa
mordida sin peligro de tragarla.

A partir del día siguiente, el organismo reacciona ante la cirugía enviando células de defensa, hecho que se traduce en un proceso inflamatorio, que puede llegar a su máxima expresión a las 48 hs.
Si éste fuera importante podría haber una dificultad para
abrir completamente la boca. En los días subsiguientes el mismo comenzará a disminuir.

Este edema es en alguna medida deseable, convirtiéndose en anormal o patológico si persiste a través del tiempo, si se torna sumamente indurado, si la coloración de la piel es rojiza, y/o si se dificulta la deglución, con dolor al mover el cuello y malestar general. Cualquiera de estas condiciones deberá ser comunicada a la brevedad.

Por otra parte, la temperatura axilar puede aumentar en los días siguientes, pero no es normal que lo haga por encima de los 38ºC.

Como se ha realizado un procedimiento quirúrgico (pequeño o de mayor envergadura) es posible que sienta dolor al desaparecer el efecto de la anestesia y en los días subsiguientes. El mismo cede normalmente ante el uso de los analgésicos que le han sido recetados.

Si a partir del cuarto día (aproximadamente), el dolor se intensificara, irradiándose al oído o a otras zonas, no respondiendo a la medicación, a veces con feo gusto en la boca, es posible que el tapón biológico que representa el coágulo se haya desintegrado, produciéndose una alveolitis.

Estos acontecimientos no implican que exista una infección, y no requieren que se tomen antibióticos si no lo está haciendo.

Concurra a la consulta cuando sea posible, donde se rellenará el lecho con una gasa embebida en bálsamos que suprimirán el dolor.

Cuando el proceso inflamatorio empieza a ceder, las suturas se aflojan, y a veces los puntos se caen solos, incluso antes de transcurrida la semana. Si ese fuera su caso concurra de cualquier manera el día que se le haya indicado, ya que es muy importante controlar la marcha del proceso de cicatrización y la salud de la herida.

Luego de la cirugía puede ingerir comidas blandas y frías, tales como jugos de frutas, yoghurt, helados, etc.; realizando
una alimentación normal a partir del día siguiente. Cepille desde ese entonces suavemente aún sobre los puntos.

El lecho remanente, en forma de pozo, persistirá durante un tiempo, comenzando luego a rellenarse desde la profundidad hacia la superficie. Es importante que el mismo se mantenga lo más limpio posible a fin de acelerar el proceso.

Durante los próximos 60 días, se formará nuevamente hueso, completando el espacio que dejó libre la pieza dentaria extraída y/o el hueso retirado en el procedimiento.

Los hechos relatados anteriormente se producen en la mayoría de los procesos de cicatrización, pero hay que tener en cuenta que no todos los organismos son iguales, pudiendo algunos apartarse en mayor o menor medida de la norma.

Cualquier consulta al respecto podrá ser aclarada personal o telefónicamente.